domingo, 3 de enero de 2016

FLY ME TO THE MOON

Cada que pienso en vos, hay dos resultados inaceptables.
Uno es, en definitiva, tu ausencia transitoria, tu vocecita infante, los pasitos de tenis gastados, la polera roja de esta tarde, mis visiones futuristas y un escrito pendiente. La otra, sin embargo, es presente, constante, de algún modo intransitiva, inmoral, inclasificable, impensable. Y es aquella plagada de papeles coloridos, cuadros sin marcar, libros sin editorial, huellas que busco en el lunar de mi hombro izquierdo y un café pendiente.
A pesar de ello, hoy me arriesgué un poquito más, desde luego, y pasé a saludar, más vos no estabas. Indeed , causalidades de la vida.

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