Tengo enterrado el corazón
en algún lado
que me niego a visitar
en los días soleados
Y aunque las criaturas nocturnas
pululan mi alcoba preguntando
por él, les he dicho que no sé
que me iré a la tumba con la
boca cerrada y un sepulcro
sin cerrar en el pecho
Porque de todas maneras
no se puede temer a la muerte
ni al futuro, o embriagarse
cuando los días
pasan de largo
y me es ajena la vida
¿De qué me sirven acaso
las nostalgias sino tengo
donde carajos esconderlas?
Tengo un niño dormido
en las entrañas
de un mal padre
y una madre que
llora a solas
cuando recuerda
sus desgracias
Definitivamente, entonces
no soy un buen escritor
pero no tengo a quien más contarle
lo que queda de desdicha
más que a mi mismo, ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario