lunes, 18 de enero de 2016

EXHUMACIÓN DEL ALMA

Tengo enterrado el corazón
en algún lado
que me niego a visitar
en los días soleados

Y aunque las criaturas nocturnas
pululan mi alcoba preguntando
por él, les he dicho que no sé
que me iré a la tumba con la
boca cerrada y un sepulcro
sin cerrar en el pecho

Porque de todas maneras
no se puede temer a la muerte
ni al futuro, o embriagarse
cuando los días
pasan de largo
y me es ajena la vida

¿De qué me sirven acaso
las nostalgias sino tengo
donde carajos esconderlas?

Tengo un niño dormido
en las entrañas
de un mal padre
y una madre que
llora a solas
cuando recuerda
sus desgracias

Definitivamente, entonces
no soy un buen escritor
pero no tengo a quien más contarle
lo que queda de desdicha
más que a mi mismo, ahora.

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