lunes, 2 de octubre de 2017
GABRIELA EN 3 ACTOS
I
Es tan inmoral
soñarte, indecente
en todos los casos,
lasciva figura
de pieles
marchitas
Quiero contarte,
sin embargo,
lo que sugieres
en el lado animal
que abrasa
cada partícula tuya
en mi
Despierto,
húmedo, ansioso,
taciturno, excitado
tan solo de pensar
en hacerte mía
Me envuelvo
y arremeto contra
mis sábanas
queriéndote en ellas
desnuda, mojada,
caliente, mi falo
respira vapor
de batalla
por un bocado
de tu sexo
Me toco,
deslizo mis
frías manos
sobre un
Fálico cuerpo
hirviente y
a espera de ti
Allí está,
se erige, duro,
orgulloso, un
mástil de piel
que se ancla
a tu voz
agitada
en mi oído
Empiezo mi ritual
nocturno y un trip
de locura invade
el espacio contigo
si cierro los ojos
II
Llevas esos jeans
apretados
que tanto me gustan,
tus caderas sugieren
que debo cogerte,
follarte, comerme
tus labios a pedir
de boca
Los pendientes
son asunto
pendiente
de ser arrancados
a caricias
no amigables,
por supuesto
Frotas desesperada
tu cuerpo
en el calor
del mío,
te desesperas
por ser penetrada,
muerdes los labios
al sentirme muy cerca,
llevas mi tembloroso
miembro a recorrerte
por fuera
Tu sexo pequeñito
me llama a tomarlo
por detrás,
probarlo, beberlo,
enjugarme
en tus flujos,
llenarte de
caldo lechoso
con mi falo,
pene, verga,
erecto animal
de batalla
y solo esperas
a que demos el
próximo paso
en esta pieza
aparte
III
Sonríe,
menea su delgada
palidez sobre mi
sexo erguido
y se pone ansiosa
al verme así
Gabriela cabalga
mi verga,
columpia
su tibio cuerpo
en mí,
se mece
frenética
en un festín
de deseos
pendientes
Hablamos en
lenguas
cavernícolas
al oído,
nuestros
pulsos se aceleran
anacrónicos,
y entonces
envuelvo
con saliva
su desnudez
Sus pechos erectos,
tan dulces, acabables
pequeños, perfectos,
me excitan a mil
Nos tocamos,
despacio, en lo
oscuro de la noche,
devoramos a mordidas
el alma del otro,
quejidos que
alimentan
mis deseos
de ti sobre un
jardín de delicias
psicodélicas
No existe
contemplación
alguna al poseerte,
gemimos, aullamos,
y el dolor es tan dulce
que me trago
el respiro en tu boca
asfixiada con la mía
Cada vez más
rápido, nos tomamos
fuerte y ella planea
dominarme,
montarme, rasguña
mi espalda de roca,
y un cuerpo de piedra
la estremece, ruboriza,
la posee enfermiza
de satisfacción
Grita por más,
ruega ser castigada,
mi esclava sexual,
mi perra, mi puta,
mi odio
ante el mundo,
el coño a medida
de ser salivada
Somos animales,
salvajes, canes
de presa que
desaparecen
en el otro
y el mundo nos
estorba
Susurras las veces
que vendrás
desde ahora,
en un último
quejido de
satisfacción
insonora,
deliciosa
Nos venimos, finalmente
tibios, sobre el cuerpo
adormecido del otro,
callamos, fumamos
el vapor de mi habitación
me desplomo ante ella
y a rastras sudor
que se arrastra
en suspiros de pensar
en un próximo encuentro
en mi cama,
tu armario,
un hotel al azar,
esas calles sin nombre,
los pasillos recónditos
de la universidad
donde siempre he
deseado poseerte,
cogerte, follarte,
hacerte el amor
con orgásmico odio,
a ti, y solo a ti,
Gabriela Salazar .
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)