Mi eterna muchachita
De amplia sonrisa…
Quiero verte, tocarte,
Olerte, besarte,
Versarte.
Amo cada rasgo eterno de vos,
De tus pisadas delicadas,
De la amplísima curva
Que separa la magnífica
Comisura de tus labios,
Los labios que añoro,
Los labios que deseo,
Los labios de mi amada,
Tus labios, tus frases,
Tus palabras, las incontables
Letras que trepan en tu rostro
Cuando trato de decir
Todo esto que me nace
Al sentirte 2 centímetros
De más cada vez que intento
Besarte y vos callas, acaricias
Tus larguísimos cabellos,
Castaños, negros, azules,
Amarillos, y nos agitamos, levemente
Jugando como niños
Con las manos que se buscan
Por el borde de tu cintura,
Que reptan por tus hombros
Cuando dices lo mucho que
Te conmueve sentir estas
“cositas” si dejamos de lado
La vergüenza de sentirse enamorados
Sobre todo si me sabes vencido cada
Vez que ese mundo interior tuyo
Se encoge de brazos entre los míos
Y me dices “te quiero”, entonces
Llega el momento etéreo
Cuando sueltas una efervescente bocanada
De esos cigarrillos oscuros que solo
Encuentro a las afueras
De la universidad
Y me retas, niña mala,
A aferrarte a mí, entre la muchedumbre,
Para declararte mía,
De una vez por todas
Te agitas, nos agitamos,
Inocentes, como la instantánea
De una polaroid, y finalmente
Sucumbimos al retrato de esta
Pasión encontrada en tus grandes pupilas
Que me miran , como vos, curiosa
Entre mi perfil triste
Y acaricias mi rostro, como a un
Cachorro, entrecierras la mirada
De una triste poeta fúnebre y admites
Quererme, aunque sea un poco
Aunque no sea cierto,
Aunque sea un acierto.
Y me siento feliz, por un instante
Cuando por fin desvelas
El misterio de lo lindo de vos,
Cuando me das por enterado
Sin postales, sin correos,
Con palabras tibias en mi rostro,
Que me quieres, que me quede,
Que por fin por mi te mueres,
Y que no hay tristeza triste
Si la comparto contigo.