…No obstante, solo he
De enamorarme cuando
Llegue la desdicha a terrenos
Inciertos
Donde deje de lado
El sentirme solo acaso
En noches como esta
Con el frío que se siente
En los piececillos descalsos
De un niño, pobre niño
En orfandad de amor.
Quiero recalcar,
La breve esperanza
Que siento revolotear
En mis pedazos de
Entrañas revueltas
Se viene haciendo un nudo
Que quiere escapar por mi garganta
Y decirle a las señoritas
Que me recuerden a ti
Cuanto amor me
Estoy guardando
En este baúl de esperanzas
Inciertas que enmarañan
Mis sueños lejanos
De un otoño
Que hiere, que hiere
Como las palabras que uno
Jamás se repite cuando
Piensa en uno mismo.
He de jactarme, a veces
De la poca claridad de mis
Palabras, de mis actos,
De mi forma de entender las
Cosas más simples, cotidianas
Pues dicen que a poco entendedor,
Pocas palabras… Entiendo, entonces
Que mi locura podría caber en los puntos
Que dejamos de lado en la máquina
De escribir un domingo cualquiera
Cuando decidimos dejar una postal en
El correo de la ciudad…
Pienso entonces, de alguna manera
En las minúsculas maneras de cambiar
Mis rumbos atronadores y abrir camino
Entre las espesas nieblas
De lo incierto y lo desdichable…
Balbuseo como un niño
Cada cuando intento besar
A una novia buena, y le pido
Que me deje tomar su mano
Porque tengo miedo,
Tengo miedo
Y
Si tan solo…
Ella fuese quien tema
Un poquito de mí
Y me pida callada, con miradas
De esas que nunca se repiten
Después de la primera cita
Que de una vez por todas
Me anime a decirte
Cuanto te he querido
Y cuanto espero
Volver a verte
Me guardo las constantes
De mi amor propio en escritos
Ridículos como este, entonces
Y le digo a los colegas
Que el poeta llega
Tarde a todos lados
Cuando piensa que el reloj
Va a detenerse
En la hora precisa
De nuestro siguiente
Encuentro.