Tengo un inventario de tristezas
socavando inconclusas artimañas
del pasado, de una noche, de mañana
y de horas inexactas pasada las tres
Febril estío de vorágines grisáceas,
de cuerpos de cera
cincelados con recuerdos tormentosos
de dulces tragedias, de tierna espera
Cuerpecillos etéreos
en una maleta de viaje
con el alma cercenada
por si acaso...
Tengo un viento chúcaro
que empaña mis entrañas
por la noche soy un búho
y en el día vuelvo a nada
Un hada, un cisne
dos amantes, tres acróbatas
y una carpa cayendo
en la campera
de un taxi
Una pareja de muchachos,
uniformes indistintos
besándose a escondidas
en la villa policial
Tengo piezas de rompecabezas
inconclusos, una novia
de la que no quiero hablar
y un ataúd en mi dormitorio
El último bocado de zozobra
en las fauces de un pez dormido
contando a cada hora:
uno!, dos!, tres!.
jueves, 26 de noviembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
REDUNDANCIAS
Si vos supieras como me siento yo
cuando las tardes caen de golpe
en mi jardín de recuerdos
hubieses venido a buscarme ya
cuando las tardes caen de golpe
en mi jardín de recuerdos
hubieses venido a buscarme ya
Si vos supieras, acaso
que he dejado dos correos de voz
en una serie numeral que ya
me se de memoria, hubieses
entonces llamado
que he dejado dos correos de voz
en una serie numeral que ya
me se de memoria, hubieses
entonces llamado
Si vos supieras, ni modo
sobre un desvelo ya anciano
por casualidad o por desdicha
me habrías soñado entonces
Dentro de lo inerte,
lo voraz de lo absurdo
lo letal de la amargura
de un insomne escritor
un domingo de noviembre
a las 6:00 am
sobre un desvelo ya anciano
por casualidad o por desdicha
me habrías soñado entonces
Dentro de lo inerte,
lo voraz de lo absurdo
lo letal de la amargura
de un insomne escritor
un domingo de noviembre
a las 6:00 am
lunes, 9 de noviembre de 2015
DE CUANDO PERDI EL BUS A CASA
Me encontraba a la salida de la universidad, con libros bajo el brazo y pensamientos quien sabe en donde. Lo único que recuerdo de ese dia es la sombra de largas piernas que vanidosamente se cruzo con la mia. Alce la mirada y allí estaba, mi perdición estaba sentenciada desde ese momento. Con su vestido azul, no de esos azules chocantes o aquellos que nos inducen a una subliminal y fúnebre tristeza casi romántica, no. Era ese azul propiamente suyo, que despertaba incluso olor a canela y campos de trigo recién maduro, era quizá su figura adolescente y aquel peculiar encanto que la rodeaba lo que le daba ese color único a lo que formaba cada detalle de su delicada cintura y que me llamaban cada vez mas a su vientre. Era un azul en todas las tonalidades que me suponían relacionarla a ella, y solamente a ella. Yo, a pesar del fuerte calor de verano, nunca sentí mi ciudad tan primaveral como aquel dìa, aunque siempre con pantalones largos y prendas que atraían mas rayos solares que la presencia de aquella mujer, me había decidido por primera vez a ponerme a prueba, sabia que las probabilidades de volver a verla eran tantas como las veces que me sintiese lo suficientemente valiente para volver siquiera a pensarlo. Decidido y tan nervioso como un pecador rindiéndole cuentas a su dios, solo atine a cerrarle el paso, danzando a su alrededor de manera ridícula y graciosa, intentando llamar su ya ganada atención y tratando de presagiar cada gesto, una mirada al menos. Ella se detuvo por un momento, y paso…. Me miro fijamente de un certero golpe, y cai abatido ante ella. Por alguna razón lo único que salio de mis fauces fue un “Me rindo”…. Y en verdad, me había rendido ante su divinidad, y pude apreciar a mi diosa en su mayor esplendor, de palido rostro y triste mirada, de frágiles brazos y codos marcados, de sutil y delicada figura, de larga cabellera y ondas marinas que recorrían cada uno de sus perfectos cabellos. Todo era armonía pese a su triste ser, y yo la amaba. Tontamente recupere la conciencia, aprisione mis pesados libros a mi pecho, y el sublime eclipse de nuestras sombras se alejaba lentamente, ella dejando atrás un sueño de amor de verano, yo sin sentidos que reaccionen, pensando en las posibilidades, mientras retornaba solo a casa.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
YO Y MIS EXCUSAS
·
Nací el 25 de Junio de 1994 al medio día
aproximadamente. Papá nunca llegó al parto por estar en el trabajo.
·
Tengo 21 años, a veces, sin embargo, siento que
los días pasan de largo y ya.
·
Me aburre mucho la rutina
·
Tengo acné y me da pena hablar al respecto. Son
varios años con ello y he perdido las esperanzas de encontrar alguna cura.
·
Soy bastante inseguro, quizá el apartado
anterior tenga que ver. (indeed.)
·
Solo me enamoré una vez, me dijeron que no
obviamente.
·
Tengo muchas aptitudes artísticas, desde la
literatura hasta la música. Aunque de todos modos nunca me creo los halagos que
me hacen.
·
Por cierto, cuando estaba en secundaria, en el
colegio Liceo Trujillo, publicaron un poema mío en la revista Alborada. (que no
recuerdo en lo más mínimo)
·
Nunca invito a salir a nadie, en especial si me
gusta… Tengo miedo de sentirme atraído por alguien. Vivo mucho del idealismo.
·
Soy más que imaginativo, se distraerme con
cualquier cosa si me lo propongo.
·
Tengo un corazón demasiado noble, no me gustan
las injusticias
·
Soy más que un buen amigo. Suelo ser el
consejero. Lo irónico es que me he ocultado mucho y he vivido poco.
·
No puedo hacer el amor con cualquier persona,
debo, tengo que sentir algo más que una atracción carnal. Necesito sentir
complicidad.
·
Muchos me toman como alguien indiferente, frío y
“sin sentimientos”. En parte es cierto, lo soy cuando alguien me parece más que
predecible.
·
Me gusta ser sorprendido por alguna cualidad o
rasgo de casi cualquier cosa o persona.
·
No sé nadar
·
Me gusta ir a la playa
·
Gozo de Insomnio
·
Cuando me siento demasiado stressado, camino por
la ciudad con un par de cigarrillos y un café
·
No me gustan las personas “únicas y especiales”.
Ser culto se ha vuelto una moda
·
Vivo solo en un cuarto que rento hace unos meses
·
Aprendí a tocar guitarra de a pocos, nunca tuve
un profesor ni apoyo moral al respecto. Me compraron una después de 7 años
rogando por ella.
·
Me río a solas cuando imagino situaciones en mi
cabeza. Siempre son parte de las historias que creo mientras camino por la
calle.
·
Me gustaría ser feliz y tener una familia muy
grande
·
Casi muero en 3 situaciones, estuve en cuidados
intensivos y nunca me hicieron tomografías por falta de dinero.
·
Siempre he sufrido con dolor de oído
·
Cuando era adolescente, llegué ebrio a casa de
mi padre. Me botó a la calle y mamá me buscó con mi abuela. Después de ese
episodio nunca más volví a llegar ebrio a casa.
·
Papá me dijo “te quiero” una sola vez en la
vida. Fue por presión.
·
Si tomo la mano de alguien es porque en verdad
me siento seguro a su lado.
·
Nunca digo lo que siento hasta que la otra
persona me haga sentir algo más que confianza
·
No me gusta pedir favores.
·
Si tuviese suficiente dinero me gustaría viajar
por lo menos un año por todos los lugares posibles.
·
Me gusta mucho escuchar historias de los demás
·
No me siento cómodo con la idea de estar
involucrado en un círculo de personas “cultas”
·
Recuerdo fechas muy exactas: 8 de febrero, 7 de
marzo, 10 de mayo, 25 de junio, 14 de noviembre, 5 de diciembre.
·
Mi ánimo suele cambiar muy acorde a las fases
lunares, inexactamente cierto
·
Mi postre favorito es el cheesecake de fresa y
mi golosina el triángulo marmoleado (ya no existe)
·
Me gusta dormir desnudo de manera fetal
·
Me gustan las mujeres bonitas
·
Tengo una manera especial de tratar a las
mujeres. Mamá me enseñó a tratarlas como yo quisiera que traten a mi hija
·
Muchas han confundido mi amabilidad con
“enamorar”
·
Tengo un nivel avanzado de inglés y mi acento es
algo más que fluido, sin embargo, siento que es algo muy común hoy en día. Me
gustaría aprender francés e italiano al menos.
·
Me he trazado metas hasta mis 30 años. Si nos las
llego a cumplir no sé qué haré.
·
Me enternecen las parejas de ancianos, los
gestos nobles, las sonrisas sinceras.
·
Me llaman mucho la atención las comillas que se
forman en el borde de la boca al sonreír
·
No me gusta trabajar, mi atracción por el dinero
me enfrascaría en esa rutina
·
Cosa aparte, me gusta tener dinero en el
bolsillo porque creo que siempre me faltará. Al final del día lo termino
ahorrando.
·
Una tía me regaló un set de crayones que trajo
desde Alemania hace 15 años. Aún los conservo. Me obsequió también un porsche
verde de colección en miniatura el cual me robaron en el colegio.
·
Veo mucho los detalles de las cosas, busco qué
las puede hacer especiales y les creo nombres.
·
Tengo un idioma aparte en mi subconsciente que
uso en algunos escritos. Solo una persona pudo entenderlos.
·
Soy muy bueno guardando secretos, aunque escribo
al respecto creando nuevos personajes.
·
Los personajes de mis relatos tienen arraigados
mucho de mi yo interior
·
Estoy escribiendo una novela psicológica, un
capítulo por mes. Creo que la terminaré en 10 años.
·
Extraño a alguien.
·
Duermo mucho aunque sueño poco. Recuerdo
bastante bien mis sueños.
·
No creo en dogmas. Me aburre hablar de política.
Todo ello se me hace predecible. Todos dicen tener la razón y no se dan cuenta
de que vivimos en un solo lugar.
·
Cuando alguien me decepciona corto todo tipo de
comunicación con el/ella.
·
Me gustaría ampliar mi vocabulario sin entrar en
tecnicismos.
·
Muy en el fondo creo que aún existen personas
auténticas.
·
Me he convertido en alguien muy solitario, pese
a que tengo un círculo de amigos muy leales.
·
No le tengo miedo al compromiso
·
Muchas personas no se dan cuenta de algo que sé:
Las relaciones amorosas no perduran por fidelidad a la pareja sino por lealtad
a lo que uno siente. Cuando uno siente, sin embargo, que no da más, es mejor
terminar y no caer en ese patético circulo vicioso de falsas esperanzas.
·
Me es imposible prestar atención a las personas
predecibles.
·
Me gustan demasiado los detalles, lo bonito de
lo minucioso. El regalo más bonito que me hicieron es un poema. Lloré.
·
Escribo cartas de vez en cuando, nunca las envío
·
Tengo miedo de pensar en la remota idea siquiera
de enamorarme
·
No me siento especial para nada.
AÑORO
A veces quisiera que las despedidas no pasen de caprichos.
Normalmente he pensado, en pasar a verte un día de estos, invitarte a tomar
algo. No sé, es algo triste y quizá decepcionante el no cruzar palabra alguna,
como si nos odiásemos, o hubiesen problemas de por medio, cuando a decir verdad
no lo creo así, pese, sin embargo, a que ciertamente hubieron heridas. Pero, come on, ¿De algo nos sirve el callar? Si
lo crees en verdad así, está bien, me inmutare a seguir este luto histriónico y
ya nada conmovedor.
Me he preguntado en numerosas circunstancias por sobre cómo
te estará yendo en la universidad. Sé bien que eres una muchachita nada
intelectual, pero siempre algo más que lista. No encuentro momentos donde no le
halle la gracia al pensarte renegando por cosas insignificantes y a tu rauda
manera de reaccionar ante todo, como si el mundo conspirará contra ti.
Hay noches en las que me he sentado al borde de la cama a
intentar escribir algo en el computador. Suelo quedarme dormido o viendo las
noticias. Como sabrás, entre otras noticias, sigo viviendo solo, así que no hay
mucho consuelo de por medio más allá de buscar algún tipo de distracción entre
las pocas cosas que me quedan.
Pensé también en la infame posibilidad mía de llegar a ser
escritor. Sí, yo. Es cierto, tú nunca te cansabas de halagar mis miserias. Debo
reconocer que siempre fuiste bastante buena en ello. De hecho es de lo poco que
en verdad me gusta conservar muy celosamente y eso que sabes bien lo poco
creíbles que me suelen resultar los halagos.
Espero que estés conversando con tus padres, sabemos bien
que la comunicación con ellos nunca fue la mejor. Por mi parte, debo decirte
que al menos hablo con mamá. La última vez que hable con mi padre fue para el
cumpleaños de una tía. Una lástima en verdad, una lástima.
Me gustaba mucho el clima familiar entre nosotros. Yo creo
en la posibilidad remota de volver a saber de ti. Me han preguntado por ti, es
irónico.
Yo sigo siendo el muchachito feo al que nadie conoce del
todo. (más que tú, complicado)
Por momentos me aburro, me siento algo tenso e incluso
llegué a llorar en algún momento. No sé cómo calificar a ese tipo de presión
que nos viene producto de la rutina y el desgano de ser uno.
Por otro lado, he tenido mejores momentos.
En fin, sabes bien de mis cambios de humor esporádicos y en
este momento dudo de la intención de mis palabras.
Si te preguntas, estamos mucho más cerca de lo que piensas.
Un día de estos deberías dejar esos prejuicios tontos de lado, el orgullo
infantil y pensar en visitarme. Yo sé de coincidencias inexactas y razones sin
sentido, así que no perdemos nada intentándolo, ¿cierto?
Venga, apuesto a que te gustaría salir un día de estos.
Te espero en el parque de siempre.
- Hammer Contreras
(músico, poeta, escritor, orador, soñador… un desastre)
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