jueves, 26 de noviembre de 2015

INVENTARIO

Tengo un inventario de tristezas
socavando inconclusas artimañas
del pasado, de una noche, de mañana
y de horas inexactas pasada las tres Febril estío de vorágines grisáceas, de cuerpos de cera cincelados con recuerdos tormentosos de dulces tragedias, de tierna espera Cuerpecillos etéreos en una maleta de viaje con el alma cercenada por si acaso... Tengo un viento chúcaro que empaña mis entrañas por la noche soy un búho y en el día vuelvo a nada Un hada, un cisne dos amantes, tres acróbatas y una carpa cayendo
en la campera de un taxi

Una pareja de muchachos, uniformes indistintos besándose a escondidas en la villa policial Tengo piezas de rompecabezas inconclusos, una novia de la que no quiero hablar y un ataúd en mi dormitorio
  El último bocado de zozobra en las fauces de un pez dormido contando a cada hora: uno!, dos!, tres!.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

REDUNDANCIAS

Si vos supieras como me siento yo
cuando las tardes caen de golpe
en mi jardín de recuerdos
hubieses venido a buscarme ya

Si vos supieras, acaso
que he dejado dos correos de voz
en una serie numeral que ya
me se de memoria, hubieses
entonces llamado
 
Si vos supieras, ni modo
sobre un desvelo ya anciano
por casualidad o por desdicha
me habrías soñado entonces

Dentro de lo inerte,
lo voraz de lo absurdo
lo letal de la amargura
de un insomne escritor
un domingo de noviembre
a las 6:00 am

lunes, 9 de noviembre de 2015

DE CUANDO PERDI EL BUS A CASA

Me encontraba a la salida de la universidad, con libros bajo el brazo y pensamientos quien sabe en donde. Lo único que recuerdo de ese dia es la sombra de largas piernas que vanidosamente se cruzo con la mia. Alce la mirada y allí estaba, mi perdición estaba sentenciada desde ese momento. Con su vestido azul, no de esos azules chocantes o aquellos que nos inducen a una subliminal y fúnebre tristeza casi romántica, no. Era ese azul propiamente suyo, que despertaba incluso olor a canela y campos de trigo recién maduro, era quizá su figura adolescente y aquel peculiar encanto que la rodeaba lo que le daba ese color único a lo que formaba cada detalle de su delicada cintura y que me llamaban cada vez mas a su vientre. Era un azul en todas las tonalidades que me suponían relacionarla a ella, y solamente a ella. Yo, a pesar del fuerte calor de verano, nunca sentí mi ciudad tan primaveral como aquel dìa, aunque siempre con pantalones largos y prendas que atraían mas rayos solares que la presencia de aquella mujer, me había decidido por primera vez a ponerme a prueba, sabia que las probabilidades de volver a verla eran tantas como las veces que me sintiese lo suficientemente valiente para volver siquiera a pensarlo. Decidido y tan nervioso como un pecador rindiéndole cuentas a su dios, solo atine a cerrarle el paso, danzando a su alrededor de manera ridícula y graciosa, intentando llamar su ya ganada atención y tratando de presagiar cada gesto, una mirada al menos. Ella se detuvo por un momento, y paso…. Me miro fijamente de un certero golpe, y cai abatido ante ella. Por alguna razón lo único que salio de mis fauces fue un “Me rindo”…. Y en verdad, me había rendido ante su divinidad, y pude apreciar a mi diosa en su mayor esplendor, de palido rostro y triste mirada, de frágiles brazos y codos marcados, de sutil y delicada figura, de larga cabellera y ondas marinas que recorrían cada uno de sus perfectos cabellos. Todo era armonía pese a su triste ser, y yo la amaba. Tontamente recupere la conciencia, aprisione mis pesados libros a mi pecho, y el sublime eclipse de nuestras sombras se alejaba lentamente, ella dejando atrás un sueño de amor de verano, yo sin sentidos que reaccionen, pensando en las posibilidades, mientras retornaba solo a casa.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

YO Y MIS EXCUSAS

·         Nací el 25 de Junio de 1994 al medio día aproximadamente. Papá nunca llegó al parto por estar en el trabajo.
·         Tengo 21 años, a veces, sin embargo, siento que los días pasan de largo y ya.
·         Me aburre mucho la rutina
·         Tengo acné y me da pena hablar al respecto. Son varios años con ello y he perdido las esperanzas de encontrar alguna cura.
·         Soy bastante inseguro, quizá el apartado anterior tenga que ver. (indeed.)
·         Solo me enamoré una vez, me dijeron que no obviamente.
·         Tengo muchas aptitudes artísticas, desde la literatura hasta la música. Aunque de todos modos nunca me creo los halagos que me hacen.
·         Por cierto, cuando estaba en secundaria, en el colegio Liceo Trujillo, publicaron un poema mío en la revista Alborada. (que no recuerdo en lo más mínimo)
·         Nunca invito a salir a nadie, en especial si me gusta… Tengo miedo de sentirme atraído por alguien. Vivo mucho del idealismo.
·         Soy más que imaginativo, se distraerme con cualquier cosa si me lo propongo.
·         Tengo un corazón demasiado noble, no me gustan las injusticias
·         Soy más que un buen amigo. Suelo ser el consejero. Lo irónico es que me he ocultado mucho y he vivido poco.
·         No puedo hacer el amor con cualquier persona, debo, tengo que sentir algo más que una atracción carnal. Necesito sentir complicidad.
·         Muchos me toman como alguien indiferente, frío y “sin sentimientos”. En parte es cierto, lo soy cuando alguien me parece más que predecible.
·         Me gusta ser sorprendido por alguna cualidad o rasgo de casi cualquier cosa o persona.
·         No sé nadar
·         Me gusta ir a la playa
·         Gozo de Insomnio
·         Cuando me siento demasiado stressado, camino por la ciudad con un par de cigarrillos y un café
·         No me gustan las personas “únicas y especiales”. Ser culto se ha vuelto una moda
·         Vivo solo en un cuarto que rento hace unos meses
·         Aprendí a tocar guitarra de a pocos, nunca tuve un profesor ni apoyo moral al respecto. Me compraron una después de 7 años rogando por ella.
·         Me río a solas cuando imagino situaciones en mi cabeza. Siempre son parte de las historias que creo mientras camino por la calle.
·         Me gustaría ser feliz y tener una familia muy grande
·         Casi muero en 3 situaciones, estuve en cuidados intensivos y nunca me hicieron tomografías por falta de dinero.
·         Siempre he sufrido con dolor de oído
·         Cuando era adolescente, llegué ebrio a casa de mi padre. Me botó a la calle y mamá me buscó con mi abuela. Después de ese episodio nunca más volví a llegar ebrio a casa.
·         Papá me dijo “te quiero” una sola vez en la vida. Fue por presión.
·         Si tomo la mano de alguien es porque en verdad me siento seguro a su lado.
·         Nunca digo lo que siento hasta que la otra persona me haga sentir algo más que confianza
·         No me gusta pedir favores.
·         Si tuviese suficiente dinero me gustaría viajar por lo menos un año por todos los lugares posibles.
·         Me gusta mucho escuchar historias de los demás
·         No me siento cómodo con la idea de estar involucrado en un círculo de personas “cultas”
·         Recuerdo fechas muy exactas: 8 de febrero, 7 de marzo, 10 de mayo, 25 de junio, 14 de noviembre, 5 de diciembre.
·         Mi ánimo suele cambiar muy acorde a las fases lunares, inexactamente cierto
·         Mi postre favorito es el cheesecake de fresa y mi golosina el triángulo marmoleado (ya no existe)
·         Me gusta dormir desnudo de manera fetal
·         Me gustan las mujeres bonitas
·         Tengo una manera especial de tratar a las mujeres. Mamá me enseñó a tratarlas como yo quisiera que traten a mi hija
·         Muchas han confundido mi amabilidad con “enamorar”
·         Tengo un nivel avanzado de inglés y mi acento es algo más que fluido, sin embargo, siento que es algo muy común hoy en día. Me gustaría aprender francés e italiano al menos.
·         Me he trazado metas hasta mis 30 años. Si nos las llego a cumplir no sé qué haré.
·         Me enternecen las parejas de ancianos, los gestos nobles, las sonrisas sinceras.
·         Me llaman mucho la atención las comillas que se forman en el borde de la boca al sonreír
·         No me gusta trabajar, mi atracción por el dinero me enfrascaría en esa rutina
·         Cosa aparte, me gusta tener dinero en el bolsillo porque creo que siempre me faltará. Al final del día lo termino ahorrando.
·         Una tía me regaló un set de crayones que trajo desde Alemania hace 15 años. Aún los conservo. Me obsequió también un porsche verde de colección en miniatura el cual me robaron en el colegio.
·         Veo mucho los detalles de las cosas, busco qué las puede hacer especiales y les creo nombres.
·         Tengo un idioma aparte en mi subconsciente que uso en algunos escritos. Solo una persona pudo entenderlos.
·         Soy muy bueno guardando secretos, aunque escribo al respecto creando nuevos personajes.
·         Los personajes de mis relatos tienen arraigados mucho de mi yo interior
·         Estoy escribiendo una novela psicológica, un capítulo por mes. Creo que la terminaré en 10 años.
·         Extraño a alguien.
·         Duermo mucho aunque sueño poco. Recuerdo bastante bien mis sueños.
·         No creo en dogmas. Me aburre hablar de política. Todo ello se me hace predecible. Todos dicen tener la razón y no se dan cuenta de que vivimos en un solo lugar.
·         Cuando alguien me decepciona corto todo tipo de comunicación con el/ella.
·         Me gustaría ampliar mi vocabulario sin entrar en tecnicismos.
·         Muy en el fondo creo que aún existen personas auténticas.
·         Me he convertido en alguien muy solitario, pese a que tengo un círculo de amigos muy leales.
·         No le tengo miedo al compromiso
·         Muchas personas no se dan cuenta de algo que sé: Las relaciones amorosas no perduran por fidelidad a la pareja sino por lealtad a lo que uno siente. Cuando uno siente, sin embargo, que no da más, es mejor terminar y no caer en ese patético circulo vicioso de falsas esperanzas.
·         Me es imposible prestar atención a las personas predecibles.
·         Me gustan demasiado los detalles, lo bonito de lo minucioso. El regalo más bonito que me hicieron es un poema. Lloré.
·         Escribo cartas de vez en cuando, nunca las envío
·         Tengo miedo de pensar en la remota idea siquiera de enamorarme
·         No me siento especial para nada.



AÑORO

A veces quisiera que las despedidas no pasen de caprichos. Normalmente he pensado, en pasar a verte un día de estos, invitarte a tomar algo. No sé, es algo triste y quizá decepcionante el no cruzar palabra alguna, como si nos odiásemos, o hubiesen problemas de por medio, cuando a decir verdad no lo creo así, pese, sin embargo, a que ciertamente hubieron heridas. Pero, come on, ¿De algo nos sirve el callar? Si lo crees en verdad así, está bien, me inmutare a seguir este luto histriónico y ya nada conmovedor.
Me he preguntado en numerosas circunstancias por sobre cómo te estará yendo en la universidad. Sé bien que eres una muchachita nada intelectual, pero siempre algo más que lista. No encuentro momentos donde no le halle la gracia al pensarte renegando por cosas insignificantes y a tu rauda manera de reaccionar ante todo, como si el mundo conspirará contra ti.
Hay noches en las que me he sentado al borde de la cama a intentar escribir algo en el computador. Suelo quedarme dormido o viendo las noticias. Como sabrás, entre otras noticias, sigo viviendo solo, así que no hay mucho consuelo de por medio más allá de buscar algún tipo de distracción entre las pocas cosas que me quedan.
Pensé también en la infame posibilidad mía de llegar a ser escritor. Sí, yo. Es cierto, tú nunca te cansabas de halagar mis miserias. Debo reconocer que siempre fuiste bastante buena en ello. De hecho es de lo poco que en verdad me gusta conservar muy celosamente y eso que sabes bien lo poco creíbles que me suelen resultar los halagos.
Espero que estés conversando con tus padres, sabemos bien que la comunicación con ellos nunca fue la mejor. Por mi parte, debo decirte que al menos hablo con mamá. La última vez que hable con mi padre fue para el cumpleaños de una tía. Una lástima en verdad, una lástima.
Me gustaba mucho el clima familiar entre nosotros. Yo creo en la posibilidad remota de volver a saber de ti. Me han preguntado por ti, es irónico.
Yo sigo siendo el muchachito feo al que nadie conoce del todo. (más que tú, complicado)
Por momentos me aburro, me siento algo tenso e incluso llegué a llorar en algún momento. No sé cómo calificar a ese tipo de presión que nos viene producto de la rutina y el desgano de ser uno.
Por otro lado, he tenido mejores momentos.
En fin, sabes bien de mis cambios de humor esporádicos y en este momento dudo de la intención de mis palabras.
Si te preguntas, estamos mucho más cerca de lo que piensas. Un día de estos deberías dejar esos prejuicios tontos de lado, el orgullo infantil y pensar en visitarme. Yo sé de coincidencias inexactas y razones sin sentido, así que no perdemos nada intentándolo, ¿cierto?
Venga, apuesto a que te gustaría salir un día de estos.
Te espero en el parque de siempre.
- Hammer Contreras

(músico, poeta, escritor, orador, soñador… un desastre)