martes, 4 de diciembre de 2018

QUERERME AL FIN

Cargo con la nostalgia de mi amada en los ojos,
en la mirada constante del vagabundo aterrado,
del misionero acorralado en la esquina del olvido
La mayoría pensará, que casualidad de causas perdidas,
la innombrable manera de decir nada a corto plazo,
perder las mañas, las caretas de la muerte en un respiro
Y si, acaso, llorasen las almas en vano, en infierno transitorio
rogaría porque el día llegue, al final, entre azares, penas, abrazos
El pueblo de azules incoloros se encoge en mis labios, temblorosos
un beso pronuncia mis labios mejor que nunca si viene de tu boca.
Amada, querida, delicia inconsecuente de lo mejor en mí… desde que te perdí.