domingo, 25 de octubre de 2015
POSTAL DES'AMOR
Cosita huraña, infante rabietas, corazón coraza,mi tímida amante, muchachita linda, mi amor, compañera…
Últimamente encuentro mis noches más oscuras, sendas sinuosas de humo y cafeína, entre la niebla del desvelo ansioso de mis noches sin vos.
Y es por eso que me he dado la potestad de escribirte esto. Sé que para cuando lo tengas entre tus manos te preguntarás acaso por las razones ciegas que llevo a cuestas y los motivos para decirte estas cosas.
Amor mío, quiero que vos sepas que muero por verte. Que estoy tiernamente triste ahora que no te tengo aferrada a mi pecho y echo de menos el calor de tu vientre.
Tus palabras, tus palabras… Vos fuiste franca, ciertamente.
Ahora que me encuentro en este temporal, he decidido partir un poquito más lejos, nuevamente, con la esperanza de que algún día tomes por hecho la necesidad de llamarme, de saber algo de mí, de buscarme quién sabe.
Los días son algo más que lentos. Es molesto, angustiante de muchas maneras.
Tengo miedo…
¿Qué será de mí si decides dejarme aquí con mis desgracias?
Me he internado en casa y estoy solo, mucho más que ayer.
Me he enterado, también, de que has cambiado mucho. Es una pena. Espero que, de todos modos, podamos hablar de ello por estos días, lo ansío con desdén.
Mamá ha preguntado por ti, sigue empeñándose en conocerte, en tenerte en casa y explicarte algunas cosas. Esas que suelo callar y que, sin embargo, se bien vos entiendes.
He pensado en regresar a la universidad, pese a que algunos amigos pueden encontrarme fácilmente pues me conocen bien. Me he negado a preguntarles por ti, no puedo ser tan obvio.
Solo faltan nueve días para nuestro reencuentro. Te extraño, te quiero, te espero.
Hasta luego entonces, amor mío, mi amor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario