Tu piel infante es
Lienzo huraño
De caricias
No acordadas
Tus manos son
Pinceles que dibujan
Besos robados
En tardes
De un Otoño
Nublado
Tus ojos son
Dos soldados
Que me miran sorprendidos
Cuando me acerco demasiado
Tu boca, tu boca…
tu boca es testigo de nuestros
tu boca es testigo de nuestros
Acuerdos silenciosos
Mudos, shhh…
Tu risa es viento
Cálido que enfría mis venas
Y repta punzante
Por mis arterias, linfa,
Estómago, en un navío
Atiborrado de lienzos,
Besos, soldados…
…Y un sapito que se regocija
Alegre
En nuestras lenguas
Cuando cae la niebla en
La ciudad y nos
Besamos bajo el
Faro tenue de una
Luna hostil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario