Tengo que cerrar los ojos
para poder verte cerca,
para imaginarte
aquí,
irrespirable
cinestaria
que me abrasa
asfixiante
al
tremebundo
v a i v é n
de lo inconcluso,
lo ajeno,
lo tierno,
lo bello,
lo dicho...
c o n f a b u l a c i ó n
Espácios
etéreos
de amatista
en las
quebraduras
de tus labios
cuando
repta
una respuesta
y callamos,
de noche
callamos.
No dudo
que un día
de estos
me encoja
un poco
más que ayer
y me esconda
descalso
en tu pecho,
verdeazul
viajero
del cosmos
que esconden
tus labios,
mayores excusas
de conocer
tu
boca.
Hasta entonces,
seguiré
escribiendo
estas
líneas,
con el
pulso
temblante
de la
vida
en
tus
manos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario