Una noche de estas, recordarás
la canción que persiguen tus labios
al unísono de un amanecer tardío
en duro invierno canceriano
La mordida crepitante
en lenguas jamás antes pronunciadas
descifradas por antojo
una noche de Julio
Cuatro o cinco am
dos o uno a solas
numerada asincronía
whisky o whiskey, qué más da?
Por supuesto, no debería fallar
la intuición de un hada
aleteando en mi alcoba
buscando una última señal
Más allá de luna nueva,
hay un capricho estelar
encendiendo los faros
de una cósmica función
Y, por supuesto
un amante extraviado
en el vil antojo
de saberse vivo
En tus brazos,
sempiternos,
dulce,
pequeña,
tibia,
mía
Amor de aquellos
pasajeros intermitentes,
interminables,
inexplicables
Inexistentes.
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