¿Qué esconden mis manos
sino una caricia temblorosa
en un rostro distante?
Lo diría a propósito
de los últimos hechos
universitarios,
índole académica en
paradoja circular, el camino
innecesario de volverte a ver,
caminando de revés, por si acaso
El zodiaco inesperado
en los trazos de tu mano,
el destino que nos une,
la canción desesperada
Si madrugo que me ayuden
estos dedos que caminan
en teclados ya sonoros
con pisadas definidas
Tomo el baile de las letras
y desfilan en mi boca,
las repito mentalmente,
una tierra de esperanza,
que buen fin que nos daría
Sálvame, entonces
pétalo adolescente
de mi alma ya marchita
y recoge estos restos
de amor en tu vientre
una de estas noches
Porque mi amor es vano,
corazón coraza de tristezas,
un amor en migajas a tientas
de delicias azules en tus ojos
Un amor que repta en mis brazos
y se aferra a los tuyos
con la inocencia de un niño,
la simpleza de negarme
a aceptar que
solo
un
invierno
contigo
sabe
a
primavera
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