Cuando llegamos
al punto de quiebre
De estigmatizar
la soledad
De querer comerse
al mundo de golpe
Y dormir en la
piel de un amante
Nos vienen las
nauseas lunares,
Las fases de
intriga, desden, circunstancias…
Un lobo aulla en
nuestra garganta
Y se desliza en
la boca de un hombre
Que desea no
estar tan solo
Y es por eso que
escribo,
Para llenar de
azúcar salada
Y una vela de
noche
Esta canción para
mi muerte
Es entonces, que
propongo un trato
Con mis ansias de
amarte,
Vení a dormir,
con implacable ternura
Y hazme el amor
con cierta inocencia,
Con la voz de
inconsciencia
De un escorpio
enjaulado
Que jamás da mil
vueltas
A un planeta
lejano
Y se engulle las
entrañas
Pues teme
Decir que esta
noche
Es tan calma y
serena
Que da miedo
Oír a la gente
cantar
Gemidos y te amos
Si es que intento
dormir
Pensando en vos
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