Mi niñez fue arrebatada
por los sueños perdidos
entre alarmas a las 3am
y paseos en bicicleta
Siete ojos impares que
detienen el reloj de la vida
cada vez que recuerdo
como era soñar
Incontable, necesarios
pensamientos suicidas
cada cuando recuente
mis vivencias mundanas
Me he de mudar, entonces
a un lugar donde por fin
aprenda a no sentirme
tan solo
Cuando llegue la noche
y mi cada ver se halle
a gatas sobre
la miseria
que consumió
mi
espíritu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario